La compañía Bene Meat, en colaboración con la Universidad de Gante, ha publicado en Frontiers in Veterinary Science el que describe como el primer ensayo sobre alimentación felina revisado por pares que evalúa la aceptación y la digestibilidad de carne cultivada en gatos domésticos. El estudio, doble ciego y con diseño cruzado, comparó una dieta completa que incluía un 24,4% de biomasa celular cultivada de hámster con una dieta control formulada con pechuga de pollo apta para consumo humano.
Según los autores, nueve de los diez gatos mostraron una aceptación óptima de la dieta con carne cultivada, con un porcentaje de sobras significativamente menor que en la dieta control, pese a que esta última contenía una mayor inclusión de palatante (10 g/kg frente a 1,5 g/kg). Tal como recoge el artículo: “Leftovers were significantly lower for the test diet (2.4 ± 3.3% vs. 8.5 ± 7.8%; p = 0.025)” .
En términos de digestibilidad, los resultados fueron comparables entre ambas dietas, con valores similares para grasa, extracto libre de nitrógeno, energía metabolizable y materia seca. Los investigadores destacan que la biomasa celular cultivada fue adecuadamente digerible y bien tolerada.
El estudio concluye que la biomasa celular cultivada evaluada es bien aceptada por los gatos y presenta una digestibilidad adecuada, lo que refuerza su potencial como fuente proteica sostenible y emergente para la nutrición felina.







