La Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC) de España subraya el papel esencial que desempeña la ciencia en la elaboración del alimento seco para perros y gatos, un producto sometido a estrictos controles que garantizan su seguridad, calidad nutricional y valor para la salud animal. La organización recuerda que las empresas españolas del sector trabajan bajo algunos de los estándares más exigentes de Europa, en línea con la normativa nacional y comunitaria, así como con los códigos de buenas prácticas de FEDIAF.
El proceso de fabricación del alimento seco comienza con la selección rigurosa de materias primas aptas para el consumo humano, incluidas partes de origen animal que, aunque no se destinan a la alimentación humana por motivos culturales o de hábito, son seguras y nutritivas. Tras la molienda y mezcla homogénea de los ingredientes, la extrusión somete la fórmula a altas temperaturas y presión, un paso clave que cocina el producto y elimina microorganismos patógenos.
Las croquetas se secan, enfrían y recubren para mejorar su palatabilidad y estabilidad, antes de un envasado que protege frente a la contaminación. “Cada croqueta es el resultado de un proceso científico controlado”, destaca Santiago de Andrés, secretario general de ANFAAC, quien anima a los tutores a confiar en un sector comprometido con la salud y el bienestar animal.







